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Revista de Creación · En la red desde el año 2000

Enlaces

Adamar mantuvo, como casi todas las revistas de su generación, una página de enlaces. Hoy resulta uno de los documentos más interesantes del sitio, porque no es una lista de recursos sino un retrato del ecosistema en el que la revista se reconocía. Estaba ordenada en cinco grupos: editoriales, revistas electrónicas, blogs y páginas personales, varios, y literarias.

El mapa que dibujaba

Editoriales

Sólo dos entradas: adamaRamada ediciones, el sello que la propia revista había creado, y Ediciones del Oriente y del Mediterráneo. Una lista de dos nombres, uno de ellos propio, dice que Adamar no se veía a sí misma como parte del negocio editorial sino como algo adyacente a él.

Revistas electrónicas

Aquí estaba el verdadero círculo: Revista Fractal, LaLectura.com, Zona Moebius, Revista Espéculo, Ariadna RC, Expoescritores, Nocturnos, Babab, El coloquio de los perros, El viejo faro y Poesia.org. Once cabeceras de la primera generación de publicaciones literarias en español concebidas para la red, repartidas entre España y América. Buena parte de ellas ha desaparecido; algunas sobreviven como archivo; muy pocas siguen publicando.

Blogs y páginas personales

Una decena de bitácoras de autores y lectores, entre ellas Lucernario: Poesía & Imagen, La mirada oblicua, Vae Victis !!!, El sexo de las moscas, Intromisiones y De letras. Es el estrato más frágil de la lista y el que peor ha resistido: los blogs literarios de mediados de los dos mil desaparecieron en bloque cuando cerraron las plataformas que los alojaban.

Varios y literarias

El último tramo mezclaba intereses del equipo con recursos de consulta. Entre los primeros, El Club de Jazz y Purojazz.com, que explican por sí solos por qué la sección de música de Adamar era tan marcadamente jazzística. Entre los segundos, archivos y páginas monográficas dedicadas a Cortázar, Joyce, Max Aub, Cansinos, Ramón Gómez de la Serna y Miguel Espinosa: la lista de lecturas de fondo de la revista, hecha pública sin comentario.

Qué le pasó a esa lista

Casi todos aquellos enlaces están muertos. Las direcciones a las que apuntaban devuelven errores, aparcamientos de dominio o sitios sin relación alguna con lo que allí hubo. Es el destino ordinario de cualquier página de enlaces con veinte años: la red no conserva, sustituye.

Por eso esta página no reproduce aquellas direcciones. Reproducir un enlace muerto no honra a nadie, y reproducir uno que ha cambiado de dueño puede enviar al lector a cualquier parte. Los nombres se conservan como registro; las direcciones, no.

Recursos que sí siguen en pie

Lo que sí puede ofrecerse es una breve lista de recursos verificados que cubren, hoy, el terreno que aquellas páginas cubrían entonces:

Una nota sobre las revistas que ya no están

La desaparición de aquellas once cabeceras no fue un fracaso individual de cada una. Fue estructural. Una revista electrónica sostenida por voluntarios depende de un dominio que hay que renovar, de un alojamiento que hay que pagar y de una persona que se acuerde de hacerlo. Cuando esa persona se cansa, se muda o simplemente pasa a otra cosa, no queda nada: ni ejemplares en una biblioteca, ni depósito legal, ni cajas en un sótano.

De la lista de Adamar, la propia Adamar es hoy un caso más. Este archivo existe porque unas cuantas capturas automáticas se hicieron a tiempo.

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